El gato de tijera es la herramienta que nadie usa hasta que la necesita, y entonces la necesita en la orilla de una carretera, de noche y con prisa. Este modelo mecánico de Truper trabaja con una capacidad de 1 tonelada.
Cuándo lo vas a usar
Su terreno natural es el cambio de llanta y las maniobras cortas donde hay que levantar una esquina del vehículo lo justo para liberar la rueda. Es mecánico, así que la fuerza la pones tú con el husillo: sube despacio y con control, que en este trabajo es exactamente lo que quieres.
Lo primero, antes de subir nada, es el piso. Superficie firme y pareja, nunca tierra suelta, pasto ni una banqueta inclinada. El vehículo en freno de mano y, si tienes con qué, una cuña en la rueda opuesta. Todo esto se hace en dos minutos y es la diferencia entre un cambio de llanta y un accidente.
Reglas que no se rompen
- Coloca el gato en el punto de apoyo que marca el vehículo, no donde caiga. Un punto equivocado dobla lámina.
- Sube en línea recta. Si ves que el gato se ladea mientras levantas, baja y vuelve a empezar.
- Nadie adentro del vehículo mientras está levantado.
Datos de la herramienta
| Dato |
Detalle |
| Marca |
Truper |
| Código |
GATI-1 |
| Tipo |
Gato mecánico de tijera |
| Capacidad |
1 tonelada |
| Origen |
Hecho en México |
Para lo que no sirve, y aquí no hay matices: un gato levanta, no sostiene. No es soporte para meterse debajo del vehículo ni para dejarlo horas arriba mientras trabajas. Ese trabajo es de torretas o burros de seguridad, siempre. Si el plan incluye pasar por abajo, el gato es la primera mitad del equipo y te falta la otra.