Qué hace un supresor de picos
La corriente no llega parejita a la casa. Cuando arranca el motor del refri, cuando regresa la luz después de un apagón o cuando la compañía hace de las suyas, por el cable viaja un pico de voltaje que dura milésimas de segundo. Ese pico es el que se lleva módems, pantallas y fuentes de computadora, y casi nunca hay manera de saber cuál fue el que la mató. Un supresor de picos se pone en medio para absorber esa energía en lugar de tu aparato.
El AD-270 de Volteck es la versión más directa de esa idea: un adaptador aterrizado, de una sola salida, con 270 joules de supresión. No multiplica contactos ni te arma una torre de cables en la pared; se enchufa, entra el aparato y ya. Los joules son la medida de cuánta energía puede absorber el supresor a lo largo de su vida, y es el número por el que se comparan entre ellos.
Datos del producto
| Dato |
Valor |
| Marca |
Volteck |
| Código |
46250 |
| Modelo |
AD-270 |
| Tipo |
Adaptador aterrizado con supresor de picos |
| Supresión |
270 joules |
| Salidas |
1 |
| Origen |
Hecho en México |
Dónde tiene sentido ponerlo
- El módem y el decodificador, que están conectados las 24 horas y nunca se desenchufan.
- El aparato caro que vive solo en su contacto: pantalla, consola, impresora.
- El escritorio donde no cabe un multicontacto y de todos modos hay algo que cuidar.
El error que anula todo esto es enchufarlo en un contacto sin tierra. El supresor manda el exceso de energía a la tierra física; si el contacto es de dos patas, o es de tres pero la tierra nunca se conectó, te quedas con un adaptador bien enchufado y sin la protección que creías tener. En instalación vieja vale la pena checarlo con un probador de contactos antes de confiarle la pantalla.