Quien ha tapizado una silla sabe que la tachuela es una pieza terca: cabeza ancha, cuerpo corto y la manía de doblarse al segundo golpe. Bien puesta, en cambio, no hay quien la despegue.
En qué se usan
Su terreno es la tapicería y todo lo que sea fijar material flexible sobre madera: la tela del respaldo, el forro del asiento, la manta de abajo, lona, alfombra, fieltro, cartón grueso. La cabeza ancha es la que hace el trabajo, porque reparte el agarre en más superficie y no deja que el material se rasgue alrededor del clavo. Es la razón por la que un clavo delgado no la sustituye, aunque se vea más discreto.
Se vende por peso, en bolsa de 1 kg, que es como se compra la tachuela cuando hay chamba de por medio: por bolsa y no por puñito.
Lo que llevas
| Dato |
Detalle |
| Marca |
Fiero |
| Código |
44934 |
| Producto |
Tachuela pavonada |
| Número |
No. 10 |
| Presentación |
Bolsa de 1 kg |
| Origen |
Hecho en México |
El error más común es querer clavarlas con el martillo grande de la caja. La tachuela es corta: el golpe fuerte se va de lado y la dobla antes de que entre. Martillo ligero, golpes cortos y firmes, y para sostenerla mientras la asientas, unas pinzas de punta en lugar de los dedos.