Cuando una cortadora de metales empieza a perder fuerza a media pasada, arranca con jaloneos o se detiene sola sin razón aparente, lo primero que hay que revisar son los carbones. Son la pieza de desgaste del motor: se consumen con las horas de trabajo y, cuando se terminan, la máquina deja de jalar aunque todo lo demás esté impecable.
Esta bolsa trae dos carbones de repuesto para la cortadora de metales Truper CM-14N. Es la refacción que corresponde a ese modelo, no una pieza parecida que a lo mejor entra.
Señales de que ya se acabaron
- Arranques lentos o con tirones.
- Pérdida de revoluciones sin que la estés forzando.
- Cortes que antes salían de una y ahora se atoran.
- La máquina se para y revive si le mueves tantito.
Atenderlos a tiempo es lo sensato: un carbón consumido hasta el final termina maltratando la parte giratoria del motor, y esa ya no es una reparación de mostrador.
Datos del producto
| Dato |
Detalle |
| Marca |
Truper |
| Código |
11722 |
| Para el modelo |
Cortadora de metales CM-14N |
| Contenido |
Bolsa con 2 carbones |
| Origen |
Hecho en México |
Un detalle antes de que abras la máquina: si no enciende nada, ni un zumbido, el asunto puede estar en el cable, en el interruptor o en el contacto. Los carbones explican la pérdida de fuerza, no el silencio total.