En el taller hay dos maneras de vivir con una máquina eléctrica: esperar a que se muera y ver qué se hace, o tener a la mano las dos o tres piezas que sabes que se van a gastar. Los carbones encabezan esa segunda lista.
Una pieza de desgaste, no una falla
Cada vez que el motor gira, los carbones rozan contra el colector. Ese roce es lo que transmite la corriente y también lo que los va consumiendo milímetro a milímetro. Llega un punto en que ya no alcanzan a hacer contacto parejo y la máquina empieza a portarse mal. Cambiarlos es de las reparaciones más baratas que existen y de las que más equipos rescatan del bote de la basura.
La bolsa viene con 2 carbones para el TAMA-2N de Truper. Se cambian los dos, siempre, aunque uno se vea menos comido que el otro: dejar uno viejo trabajando contra uno nuevo vuelve a desbalancear el desgaste desde el primer día.
Para tu control de refacciones
| Dato |
Detalle |
| Marca |
Truper |
| Código |
101749 |
| Presentación |
Bolsa con 2 carbones |
| Compatible con |
TAMA-2N |
| Origen |
Hecho en México |
El error que sale caro es seguir usando la máquina cuando ya chispea feo. Un carbón consumido hasta el tope deja que la parte metálica del portacarbón roce el colector, y ahí la reparación deja de ser una bolsa de carbones y se convierte en un rebobinado o en una máquina nueva.