Óxido agarrado, escoria de soldadura, pintura que ya se levanta sola. Para eso existe el cepillo de alambre, y este trae 51 pinceles de acero al carbono más una espátula para lo que las cerdas nada más aflojan y no terminan de despegar.
El trabajo que resuelve
Es la herramienta de la preparación: dejar el metal limpio para que la pintura o el anticorrosivo agarren, sacar la costra del cordón antes de la siguiente pasada de soldadura, devolverle la cara a una reja o a un portón que llevan años a la intemperie. Todo a mano, sin depender de la esmeriladora y sin el riesgo de comerte material que no querías tocar.
Cómo trabajarlo
Pasadas cortas y firmes, siempre en el mismo sentido, dejando que el propio cepillo haga el trabajo. Clavarlo contra la pieza no limpia más rápido: nada más abre el pincel y lo deja recostado antes de tiempo. Cuando el alambre se acuesta todo hacia un lado, ese cepillo ya dio lo que traía.
De un vistazo
| Dato |
Detalle |
| Marca |
Truper |
| Modelo |
CEA-18E |
| Pinceles |
51 |
| Alambre |
Acero al carbono |
| Espátula |
Sí |
| Origen |
Hecho en México |
Un aviso que vale el doble de lo que cuesta la herramienta: guárdalo para acero y hierro. Sobre acero inoxidable o aluminio, el alambre de acero al carbono deja partículas de fierro incrustadas, y esas partículas son las que semanas después brotan como puntos de óxido en una superficie que no tendría por qué oxidarse. Para inoxidable, el cepillo también tiene que ser de inoxidable.