El barreno del cilindro es todo el trabajo
Cerradura de sobreponer Hermex, modelo instala-fácil, para puerta derecha. Al ser de instalación superficial, no hay que abrirle un cajón al canto de la puerta ni andar ajustando frentes a formón: el único corte serio es el paso del cilindro. De que ese barreno salga bien depende que la llave gire suave los próximos años.
Lo esencial
| Dato |
Detalle |
| Marca |
Hermex |
| Código |
43576 |
| Modelo |
Instala-fácil |
| Tipo |
Cerradura de sobreponer |
| Mano |
Derecha |
| Instalación |
Superficial |
| Origen |
Hecho en México |
Punza el centro antes de acercar la broca. Sobre una puerta pintada o con chapa de madera, la copa camina si la arrancas en falso, y ese medio centímetro corrido ya no regresa. Taladra a escuadra con la cara de la puerta, no a ojo: un barreno chueco mete el cilindro forzado y lo deja trabajando torcido desde el primer día.
En madera, avanza hasta que asome la punta de la copa del otro lado y termina el corte desde ahí. Si sales de un solo jalón, la cara opuesta se astilla en la orilla y no hay tornillo que tape ese pedazo.
Ya con el herraje puesto, aprieta los tornillos por pasos y en cruz, como se aprieta una rueda, y prueba la llave antes del apriete final: el pestillo debe salir y meterse solo, sin que tengas que ayudarle con el dedo. El error que más veces obliga a desmontar todo es al revés —dejar los tornillos a fondo de entrada y probar después—, porque para cuando notas que agarra duro, la cerradura lleva rato trabajando a la fuerza.