En la bodega, en el local que se cierra a las ocho y en la puerta trasera que nadie usa para salir: ahí es donde vive este cerrojo. Trabaja con llave por los dos lados y trae llave tradicional, la de toda la vida.
Referencia rápida
| Producto |
Cerrojo |
| Accionamiento |
Llave por ambos lados |
| Tipo de llave |
Tradicional |
| Marca |
Hermex |
| Código |
23612 |
| Acabado |
Latón antiguo |
| Línea |
Basic |
| Origen |
Hecho en México |
Para el que administra llaves
Cuando en un negocio hay tres personas que abren y cinco que no deben, la parte difícil no es el herraje: es el llavero. La llave tradicional juega a favor porque el duplicado no depende de nadie: lo resuelves el mismo día que entra la persona, sin encargar nada ni esperar a que llegue. Y cuando alguien deja el puesto, cambias el cerrojo y se acabó el pendiente.
El acabado latón antiguo, además, no grita. En un acceso de servicio o en una puerta de patio se ve como parte de la construcción y no como el herraje nuevo que alguien acaba de poner, que es justo lo que quieres que no llame la atención.
Un hábito que vale más que el herraje mismo: al cerrar, dale vuelta completa a la llave hasta que tope. Mucha gente da media vuelta, siente que el pasador ya entró y se va. A media carrera, el pasador apenas asoma en el marco y una palanca lo saca sin esfuerzo. La vuelta completa es la que mete el pasador hasta el fondo, y es gratis.