La pieza que aguanta todo el mostrador
Es la charola de plástico donde se pone lo que vas a pesar en una báscula mecánica. Suena a accesorio menor y resulta ser de lo que más trabaja en el negocio: recibe golpes, se raya, se le avienta el producto encima y se lava dos o tres veces al día.
Un día se rompe de una esquina, se dobla o simplemente ya no da la cara frente al cliente. Cambiarla toma minutos y la báscula sigue despachando. Jubilar un equipo entero por una charola vencida no tiene ningún sentido.
Dónde se usa
- Ferreterías que venden clavo, pija, tornillo o cadena por kilo.
- Abarrotes, cremerías y puestos de mercado que despachan a granel.
- Talleres y bodegas donde hay que pesar antes de cobrar o antes de embarcar.
Que sea de plástico ayuda en lo obvio: se lava sin ceremonia, que es justo lo que necesitas cuando por la misma charola pasa semilla en la mañana y tornillería en la tarde.
Datos
| Marca |
Pretul |
| Código |
27100 |
| Producto |
Charola para báscula mecánica |
| Material |
Plástico |
| Origen |
Hecho en México |
Cuando la pongas, dos revisiones antes de despachar con ella: que asiente pareja y no se meza de un lado, y que la báscula quede en cero con la charola ya colocada. Una charola que baila mete error en la lectura, y el error en la lectura acaba en discusión con el cliente, que es lo último que quieres a media mañana con la fila hasta la puerta.