La credencial, colgada y a la vista
Personal en obra, mostrador de tienda, almacén, curso de capacitación, proveedor que entra a piso: donde hace falta saber quién es quién sin andar preguntando, la identificación tiene que ir colgada y visible. Para eso es este cordón porta gafete de Truper, de 42 cm.
Es de los artículos que casi nadie compra de uno en uno. Se piden cuando entra gente nueva, cuando el cliente exige identificación visible para dejar pasar a tu equipo, o cuando el encargado ya se cansó de que la credencial ande doblada en la bolsa del pantalón y no se alcance a leer.
Frente al clip solo, la ventaja es de uso diario: el gafete queda al frente, siempre en el mismo lugar, y las manos libres. En un acceso con torniquete o con lector, eso son segundos por persona y por vuelta, todos los días.
Tres apuntes antes de pedirlos
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Por lote y con repuestos. El cordón porta gafete se pierde, se presta y no regresa. Tener tres de sobra en el cajón evita que alguien empiece la semana sin identificación.
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Vigila el enganche, no la cinta. En cualquier porta gafete, el punto que primero cede es donde se sujeta la credencial. Si ya viene forzado, se cambia antes de que el gafete termine tirado en el piso de la nave.
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Cerca de máquinas, se quita. Taladro de banco, esmeril, torno, bandas transportadoras: cualquier cosa que cuelgue del cuello junto a una parte en movimiento es un riesgo. Ahí la credencial se guarda en la bolsa y se vuelve a colgar al salir.
Datos del producto
| Dato |
Detalle |
| Marca |
Truper |
| Código |
68013 |
| Medida |
42 cm |
| Uso |
Portar gafete o credencial |
| Origen |
Hecho en México |