Para el polvo grueso del taller
Cubrebocas tipo concha, de los económicos, que se maneja por pieza y viene de caja de 50. Es el que agarras cuando vas a levantar polvo un rato y no quieres andar tosiendo el resto de la tarde.
Encaja bien en trabajos así:
- Barrer y levantar escombro después de una demolición chica.
- Lijado ligero de madera o resane.
- Jardinería: podar, mover tierra, mover costales de cemento.
- Limpiezas generales, bodegas con polvo asentado, mudanzas.
La forma de concha ayuda a que no se te pegue a la nariz y a la boca al respirar, que es la queja de siempre con los cubrebocas planos. Y como se maneja suelto, no hay pretexto para andar sin nada: cuando se ensucie o se moje, lo cambias y ya.
En corto
| Dato |
Detalle |
| Marca |
Truper |
| Código |
14250 |
| Tipo |
Cubrebocas tipo concha |
| Presentación |
Por pieza |
| Origen |
Hecho en México |
Un criterio para no equivocarte: este cubrebocas es para polvo visible, del que ves flotando y se te asienta en los hombros. Cuando el trabajo genera partícula fina —cortar concreto o block con disco, lijar pasta con máquina, todo lo que levante polvo de sílice— ya no estás en ese terreno y necesitas subir a un respirador N95. Ese polvo no se ve, no te hace toser en el momento y es justo el que se queda adentro.