Para qué sirve una matraca
La gracia de un desarmador tipo matraca es que no tienes que sacar la punta del tornillo para volver a tomar vuelo. Giras, regresas la muñeca sin soltar y sigues. En un espacio cerrado —dentro de un mueble, detrás de un tablero, en el hueco donde no cabe la mano completa— esa diferencia es la que decide si el trabajo se hace o se queda a medias.
Este juego de Truper combina el mango de matraca con puntas y dados, o sea que cubre dos frentes con una sola herramienta: atornillar y aflojar o apretar tuercas y cabezas hexagonales, sin cambiar de caja.
Cambia el sentido de giro según vayas a apretar o a aflojar y deja que la herramienta haga el movimiento repetitivo. Tu muñeca nada más acompaña, y eso se agradece cuando llevas veinte tornillos y todavía faltan otros veinte.
Encaja bien en armado de muebles, mantenimiento general, tapas y tornillería de equipo, y en toda la mecánica ligera donde el problema no es la fuerza sino el espacio.
Datos del producto
| Marca |
Truper |
| Código |
18219 |
| Tipo |
Desarmador tipo matraca |
| Incluye |
Puntas y dados |
| Origen |
Hecho en México |
El error más común aquí no es de la herramienta, es de la punta: usar la que "casi" embona porque ya la traías puesta. Una punta que baila dentro de la cabeza del tornillo se la come en tres vueltas, y un tornillo barrido en una pieza ya armada se saca con taladro y de malas. Escoge la punta que entre justa, aunque te cueste medio minuto buscarla.