El terreno que hay que limpiar casi nunca está cerca de un contacto. Está al fondo del lote, en la orilla de la barda, en el camellón, donde la extensión no llega o llega a fuerza de tres tramos empalmados y un diablito que nadie quiere ver.
Sin extensión y sin cuerda
Esta desbrozadora inalámbrica es de 20 V y llega con una batería de 2 Ah y un cargador. En la práctica eso significa dos cosas: enciende cuando tú decides —sin cuerda que jalar, sin cebador, sin preparar mezcla— y trabajas donde quieras sin ir arrastrando cable ni buscando dónde conectarte.
Para el trabajo de alrededor de la casa —orilla de banqueta, el pasto que se salió de control junto a la barda, la maleza del terreno de al lado— es el tipo de equipo que sí sacas, porque sacarlo no cuesta nada. La desbrozadora de gasolina que vive detrás de la puerta del cuarto de servicio se saca cuando ya no queda de otra, y para entonces la maleza ya ganó.
Qué trae
- La desbrozadora inalámbrica de 20 V.
- Una batería de 2 Ah.
- Un cargador.
Antes de arrancar: lentes de seguridad, y esto no está a discusión. Lo que sale volando de la maleza no es pasto, son piedras, pedazos de vidrio y alambre viejo, y sale a la altura de la cara. Pantalón largo y calzado cerrado, también.
En números
| Dato |
Detalle |
| Marca |
Pretul |
| Código |
28272 |
| Tipo |
Desbrozadora inalámbrica |
| Voltaje |
20 V |
| Batería incluida |
1 de 2 Ah |
| Cargador incluido |
1 |
Para decidir entre esta y una de combustible, el criterio es el tiempo continuo de trabajo. Si te vas a echar la jornada completa desmontando un terreno grande, la de gasolina sigue teniendo lo suyo y no vale la pena discutirlo. Si lo tuyo son ratos —el jardín cada quince días, las orillas después de podar, el pasto que creció mientras andabas fuera—, la inalámbrica gana por todo lo que no tiene que hacer antes de empezar a cortar.