El compresor que cabe en la cajuela
La llanta baja nunca avisa en un lugar cómodo. Siempre es en la calle, siempre vas tarde y la gasolinera más cercana tiene la máquina de aire descompuesta desde hace meses. Un inflador de aire portátil vive en la cajuela y te saca de eso sin depender de nadie.
Al ser inalámbrico no necesitas contacto cerca ni andar arrastrando extensiones hasta donde quedó estacionado el coche. Lo sacas, lo conectas a la válvula y trabajas donde estés parado: en la banqueta, en el estacionamiento, en el camino de terracería o en la cochera de casa un domingo.
Con 150 PSI de tope tienes rango de sobra para las presiones que se manejan en llanta de auto y de moto, que rara vez pasan de 50. También es la herramienta que resuelve los pendientes chicos que nunca haces: la llanta de la carriola, la de la bici del niño, la de la carretilla que lleva medio año ponchada en el patio.
Datos clave
| Marca |
Truper |
| Código |
104020 |
| Tipo |
Inflador de aire portátil |
| Alimentación |
Inalámbrico |
| Presión |
150 PSI |
Un dato que cambia el resultado: la presión se revisa y se corrige con la llanta fría. Después de manejar un rato, el aire adentro se calienta y marca más de lo que realmente trae; si ajustas ahí, vas a terminar circulando baja sin saberlo. Si ya rodaste, deja descansar el coche antes de calibrar.