Para lo que rechina, se atora o cierra duro
La bisagra que anuncia a gritos cada vez que alguien entra al baño. La corredera del cajón que se queda a medio camino. Las tijeras de podar que ya cuesta trabajo cerrar. El pasador del portón que hay que empujar con el hombro. Nada de eso es una reparación de verdad: es fricción, y la fricción se resuelve con lubricante multiusos. Este viene en aerosol de 235 ml, con aplicador de doble acción.
Cómo aplicarlo para que sirva
Limpia antes de rociar. Si la pieza trae tierra, polvo o escamas de óxido sueltas, el lubricante las junta y te queda una pasta que trabaja como lija en lugar de trabajar como lubricante. Pasa un trapo o un cepillo, saca lo suelto y ahí sí aplica. Luego mueve la pieza varias veces —abre y cierra la bisagra, corre el cajón completo— para que el producto llegue a donde de verdad hay roce y no se quede nada más en la superficie. Al final, limpia el escurrimiento: lo que queda fuera del punto de trabajo solo junta polvo.
En corto
| Tipo |
Lubricante multiusos en aerosol |
| Contenido |
235 ml |
| Aplicador |
Doble acción |
| Código |
104214 |
| Vendido por |
Ferreteras La Casa |
Dónde no va: en cualquier lugar donde lo que necesitas es agarre y no deslizamiento. Bandas, poleas, la zapata del freno de la bici, el rin donde talonea esa zapata. Si el lubricante llega ahí, patina, y dejarlo otra vez como estaba se lleva más tiempo del que te ahorraste.