Un foco colgando ilumina el cuarto y también te dibuja la sombra encima justo donde estás trabajando. Un plafón LED redondo hace lo contrario: reparte la luz desde toda su superficie y las sombras se suavizan.
Luz pareja para un cuarto completo
Esa es la razón de ser de un luminario tipo plafón. No es luz de acento ni luz decorativa dirigida: es la luz general, la que quieres que llegue igual a la mesa, al piso y al rincón donde está el clóset. En recámaras, salas, pasillos y cocinas chicas, un plafón bien colocado en el centro resuelve la iluminación completa sin más aparatos.
Acabado liso, luz fría
El acabado liso es de los que no compiten con nada: sin molduras, sin filos, sin dibujo. Contra un techo blanco se pierde el luminario y lo que se nota es la luz, que aquí es de 6500 K, del lado frío del espectro, blanca y sin tinte amarillo.
Al grano
| Dato |
Detalle |
| Marca |
Volteck |
| Código |
47376 |
| Tipo |
Luminario LED tipo plafón |
| Forma |
Redondo |
| Acabado |
Liso |
| Temperatura de color |
6500 K (luz fría) |
| Origen |
Hecho en México |
¿Plafón o spots? Es la pregunta que hay que hacerse antes de comprar cualquiera de los dos. Si lo que necesitas es que todo el cuarto quede iluminado parejo, el plafón es el camino corto y barato. Si lo que quieres es mandar la luz a un punto concreto (un cuadro, una barra, la portada de un librero), ese trabajo es de spots dirigibles y un plafón nunca lo va a hacer, por más lúmenes que le pongas.