Si en tu casa hay una sola herramienta de golpeo, casi seguro es esta: martillo de uña curva de 16 onzas con mango de madera. Cuelga un cuadro, arma una tarima, desclava una tabla y vuelve al cajón hasta la próxima.
El martillo de todos los días
La uña curva no es un adorno. Esa curvatura convierte al martillo en una palanca progresiva: metes la uña bajo la cabeza del clavo, empiezas a jalar y conforme el mango gira, la curva va rodando sobre la superficie y multiplicando la fuerza. Por eso un clavo largo sale con la uña curva y con una recta te quedas forcejeando.
Las 16 onzas son la medida de uso general: el punto medio entre pegarle con ganas y poder trabajar con una sola mano arriba de una escalera sin que el martillo te gane. El mango de madera es el clásico: te avisa cuando algo anda mal, porque cualquier holgura entre cabeza y mango se siente de inmediato en el golpe.
Datos del producto
| Dato |
Detalle |
| Marca |
Truper |
| Código |
16752 |
| Tipo de uña |
Curva |
| Peso |
16 oz |
| Mango |
Madera |
| Origen |
Hecho en México |
El error más común al desclavar: jalar el clavo de un solo tirón hasta el final. Al llegar arriba, la cabeza del martillo queda casi vertical, se hunde en la madera y el clavo termina doblado. Se hace así: sacas el clavo hasta media altura, pones un pedazo de madera o un taco bajo la cabeza del martillo y desde ahí terminas de jalar. Ganas altura, no marcas la superficie y el clavo sale derecho.