La pluma que se queda en el mostrador rara vez regresa. Es una ley no escrita del comercio y no la vamos a resolver aquí, pero al menos ésta trae el logo de Truper y es retráctil, así que no hay tapa que se pierda por el camino.
Sirve para lo de siempre: firmar la nota, anotar una medida en el reverso de una tarjeta, palomear la lista de material antes de salir a la obra. Es la que se le presta al cliente, la que vive junto a la libreta de pedidos y la que acaba en la caja de herramienta de alguien que pasó por ahí.
Que sea retráctil tiene su lado práctico: se abre con el pulgar y con una sola mano, mientras la otra sostiene el flexómetro o el teléfono. Y se cierra igual de rápido antes de guardarla. La tapa suelta es la razón por la que hay plumas manchando bolsas de camisa en todo el país; aquí ese problema no existe, sencillamente porque no hay tapa que quitar.
Como detalle de marca cumple bien: se reparte en cursos, en visitas a cliente o al entregar un pedido grande, y se queda circulando por ahí mucho después de que la conversación terminó.
Lo esencial
| Marca |
Truper |
| Código |
60065 |
| Producto |
Pluma retráctil |
| Detalle |
Con logo Truper |
| Origen |
Hecho en México |