En un taller, la hora que cuenta es la que todos ven al mismo tiempo. El celular está en el bolsillo, con las manos sucias, o cargando en la oficina; el reloj de la pared no se mueve de ahí.
Un reloj en la pared del taller
En una tienda marca los horarios de entrada y de cierre sin discusión, y de paso le da al cliente la referencia para saber si le da tiempo de pasar por el material antes de que bajes la cortina.
En un taller ordena los tiempos que no dependen de ti ni de las ganas de nadie: el fraguado de un mortero, el secado entre manos de pintura, el curado de un adhesivo. Todos esos procesos se miden en minutos reales, no en "al rato le sigo". Un reloj de pared a la vista es la forma más barata de que la cuadrilla entera trabaje con el mismo cronómetro.
Dónde colgarlo importa más de lo que parece. Que se vea desde el punto donde se trabaja o desde el mostrador, no atrás de una puerta que se abre ni encima de una ventana que le mete el reflejo del sol a media tarde. Y a una altura que no obligue a subirse a una escalera cada vez que haya que ajustar la hora.
Datos básicos
| Marca |
Truper |
| Código |
60073 |
| Tipo |
Reloj de pared |
| Origen |
Hecho en México |