Cuándo conviene la doble tina
Dos tinas no son lujo, son otra forma de trabajar. En una remojas y en la otra enjuagas. Dejas los trastes sucios de un lado y el otro sigue libre para lavarse las manos o llenar una olla. En casa con familia grande, en fonda o en cocina de negocio chico, se nota desde el primer día de uso.
Medidas y datos
| Dato |
Detalle |
| Marca |
Foset |
| Código |
49174 |
| Instalación |
De empotrar |
| Configuración |
Doble tina |
| Medida |
84 x 56 cm |
Con 84 x 56 cm, lo primero que hay que ver no es la tarja sino el mueble: la cubierta tiene que recibir el recorte completo y quedar con material firme por delante y por detrás, no con una tira de tres centímetros que se cimbra cuando te recargas. Mide tu cubierta antes de decidir, y mídela donde va el recorte, no en la parte más ancha.
El otro punto es honesto: repartes el mismo frente entre dos tinas. Si lo que lavas seguido son ollas de peltre grandes o charolas de horno, piénsalo, porque en una doble tina entran de canto o no entran. Para lavado de trastes normal, la comodidad de tener dos espacios gana.
Si es tu primera doble tina, resuelve el drenaje antes de montarla: son dos bajadas que se juntan para llegar a un solo céspol, y ese armado se hace fácil con la tarja todavía volteada sobre el piso. Hacerlo después, de espaldas y metido bajo el gabinete, no va a ser la mejor tarde de tu vida.