El nivel manda más que las prisas
Una tarja de sobreponer se asienta encima del mueble, y el mueble casi nunca está tan derecho como se ve. Ese detalle, que suena a manía de instalador, es el que decide si vas a tener un charco parado en una esquina de la tina todos los días o si el agua se va sola en cuanto cierras la llave.
Así que antes de sentarla, pon el nivel sobre la base: a lo largo, a lo ancho y en las dos diagonales. Si un extremo está caído, se corrige ahí —calzando las patas o rebajando el apoyo— y no con silicón, que tapa el hueco pero deja el desnivel intacto. Un centímetro de diferencia entre un lado y el otro no se ve a simple vista y se nota todos los días en el fondo de la tina.
Esta Foset mide 100 por 50 cm y trae la tina del lado derecho. Va sentada sobre el mueble, así que todo lo que le pase al mueble le pasa a ella: si la base se mece, la tarja se mece.
Ya conectada, la prueba que de verdad sirve no es abrir la llave un minuto. Es tapar, llenar la tina hasta arriba y soltarla de golpe: con el peso completo del agua salen las fugas de la contracanasta que un chorrito nunca delata. Mientras se vacía, pasa un papel por debajo de la junta; si sale mojado, hay que apretar antes de guardar las herramientas.
Datos de la tarja
| Marca |
Foset |
| Código |
49170 |
| Tipo |
Tarja de sobreponer |
| Medida |
100 x 50 cm |
| Posición de la tina |
Derecha |