El agua de la obra siempre está tibia y el café de la mañana siempre se enfría antes de la hora del descanso. El que carga su propia bebida se ahorra las dos cosas.
Para el día completo
Un termo de Truper para la jornada larga: la cuadrilla que arranca a las siete y quiere café a las once, el que sale a carretera y no confía en el de la gasolinera, el que trabaja al rayo del sol y prefiere traer su agua desde casa en lugar de andar buscando dónde comprarla. Se llena una vez, en la mañana, y ya va contigo el resto del día.
Datos del termo
| Marca |
Truper |
| Código |
62126 |
| Tipo |
Termo |
| Origen |
Hecho en México |
Cuidarlo es más fácil de lo que parece
Lávalo el mismo día, sin excepción. El termo que amanece con el café de ayer adentro arranca un ciclo que después nadie quiere: el residuo se seca, se pega y se nota en la siguiente bebida.
Nada de fibra metálica ni de polvos abrasivos para tallarlo. Dejan rayas, y en esas rayas se queda pegado justo lo que estás tratando de sacar. Agua tibia, jabón y un cepillo de cerdas suaves alcanzan de sobra. Si de todos modos le quedó olor, déjale agua tibia con una cucharada de bicarbonato reposando toda la noche y enjuágalo al día siguiente. Y guárdalo seco y sin cerrar: encerrado y húmedo es como se gana ese olor a guardado que luego cuesta trabajo quitarle.