El chorro no es cosa de suerte
Si de tu mezcladora sale un chorro que salpica el lavabo, el espejo y tu camisa, el problema casi nunca es la llave completa: es el aireador. Esa piecita que va roscada en la punta del cuello mezcla aire con el agua y convierte un chorro duro y disparado en uno suave y parejo. Es también la razón por la que un lavabo puede usar menos agua sin que se sienta el cambio al lavarse las manos.
Este aireador de Foset es de conexión hembra: la cuerda va por dentro, o sea que se rosca sobre un cuello que tiene la cuerda por fuera. Ahí está el punto que decide si sirve o no en tu mezcladora. Desenrosca el que traes puesto y fíjate de qué lado tiene la cuerda antes de pedir; si la trae por fuera, la pieza que te toca es la otra.
Lo esencial
| Marca |
Foset |
| Código |
45233 |
| Tipo |
Aireador |
| Conexión |
Hembra |
| Aplicación |
Cuello de mezcladora |
| Origen |
Hecho en México |
Cuando el chorro se pone flojo
Un aireador tapado se confunde facilísimo con baja presión en toda la casa. Antes de andar buscando culpables en la cisterna o en la bomba, desenróscalo, sácale la malla y enjuágala a contracorriente: el sarro y la arenilla se juntan justo ahí, porque para eso está. Si el agua de tu zona es dura, ese enjuague cada tantos meses es toda la diferencia entre un chorro parejo y uno que le dispara al espejo.