Tener las dos manos ocupadas y necesitar apagar algo es una situación más común de lo que parece. Un interruptor de pie resuelve eso sin acrobacias: el control queda en el piso y se acciona con la punta del zapato.
Dónde se agradece
El uso más conocido es la lámpara de piso de la sala, esa que siempre tiene el switch a media altura del cable y que uno acaba desconectando de la clavija por flojera de buscarlo. Con el control en el suelo, prender y apagar deja de ser un trámite.
La misma lógica aplica en cualquier rincón donde el control quedó en mal lugar: detrás de un mueble pesado, atrás de la cabecera, o en ese escritorio donde para apagar la lámpara hay que meter el brazo entre cables. Bajar el mando al piso resuelve el problema sin tener que mover nada de sitio.
Al colocarlo, ponlo donde el pie lo alcance de forma natural pero fuera de la zona de paso. Un interruptor de pie a media circulación se acciona solo cada vez que alguien camina distraído, y ese es el defecto más molesto que le puedes crear.
Detalles del artículo
| Dato |
Detalle |
| Marca |
Volteck |
| Código |
APPI |
| Tipo |
Interruptor de pie |
| Origen |
Hecho en México |