La palanca de una mezcladora hace dos cosas al mismo tiempo y con una sola mano: sube o baja el chorro y corre la temperatura de un extremo al otro. Ese movimiento no ocurre en la palanca que tocas, sino en la pieza que está justo debajo de ella.
Cuando la palanca se empieza a sentir rara
El desgaste de un cartucho cerámico casi siempre se anuncia por el tacto antes que por el agua. La palanca que se movía suave empieza a raspar, o al revés, pierde el punto firme y se queda bailando. Es la pieza avisando que las caras que sellan ya no están lisas. Cuando a eso se le suma el escurrimiento con la palanca abajo, ya cumplió su ciclo y no hay maña que la reviva: lo que sigue es cambiarla.
Estos son cartuchos cerámicos de repuesto Foset de la línea Basic, para mezcladoras de palanca, en bolsa con dos piezas.
Datos de la refacción
| Dato |
Detalle |
| Marca |
Foset |
| Código |
49416 |
| Contenido |
Bolsa con 2 cartuchos cerámicos |
| Aplicación |
Mezcladoras de palanca |
| Línea |
Basic |
| Origen |
Hecho en México |
El error que hace perder la tarde es desarmar la mezcladora cuando el problema estaba afuera. Si el agua sale débil, o abierta en abanico y salpicando el espejo, pero la llave cierra bien, empieza por el aireador de la punta: se desenrosca casi siempre a mano, se le saca el sarro y la arenilla, se enjuaga y se vuelve a poner. Muchas veces ahí termina el asunto. El cartucho entra en juego cuando lo que falla es el cierre o el manejo de la palanca, que es otro síntoma y otra pieza.