Una llave de jardín que gotea rara vez está descompuesta. Lo que está gastado es una rondana de hule que lleva años apretándose contra su asiento cada vez que alguien cierra la llave. Esa pieza es la que traes en esta bolsa, y vienen dos.
Por qué vale la pena el cambio
Un goteo constante en el jardín se vuelve invisible: nadie lo oye porque cae sobre tierra. Aun así, sigue corriendo día y noche y aparece puntual en el recibo del agua. Cambiar el empaque es de los trabajos más agradecidos que hay en plomería: un rato corto, sin cortar nada, sin pegar nada, y el problema se acabó.
Que vengan dos se agradece. En una casa casi nunca hay una sola llave de jardín, y la segunda suele estar a nada de empezar a gotear también.
Lo que trae la bolsa
| Producto |
Empaques de hule |
| Piezas |
2 |
| Aplicación |
Llaves de jardín |
| Marca |
Foset |
| Código |
49050 |
| Presentación |
Bolsa |
Antes de pedirlos, saca el empaque viejo de tu llave y tenlo a la mano. Si no te cuadra con lo que ves aquí, escríbenos con una foto de la pieza desmontada y te decimos si es este el repuesto que te toca; el asiento tiene que quedar cubierto completo, si no el goteo regresa.
Y el error que hay que dejar de cometer: apretar la llave con más fuerza cada vez que gotea. Eso no sella nada, machaca el hule que ya estaba vencido y termina rayando el asiento de la llave. Cuando el asiento se daña, el empaque nuevo tampoco sella y ya te metiste en un cambio mucho más caro. En cuanto empiece a gotear, cámbialo y ya.