Diez minutos de chamba, si va en el orden correcto
El brazo para regadera es de las piezas que primero se ven cansadas en un baño: pierde el brillo, se le junta sarro en la unión con el muro y un buen día empieza a escurrir por donde no debe. Cambiarlo no es obra ni hay que romper nada. Este es el de 30 cm de la línea Element de Foset, en acabado cromo, y se pone así:
- Cierra el paso de agua y desenrosca el brazo viejo girando en contra de las manecillas del reloj.
- Limpia la rosca que queda en el muro. Casi siempre trae teflón endurecido y sarro pegado; si no lo sacas, la pieza nueva no asienta y justo ahí nace la fuga.
- Enrolla teflón nuevo en la rosca del brazo, en el mismo sentido en que va a girar al entrar, para que no se te desenrolle al meterlo.
- Aprieta a mano hasta donde llegue y termina con una llave, pero envuelve la pieza con un trapo antes de morderla. Las quijadas rayan el cromo y esa marca ya no se quita.
De un vistazo
| Marca |
Foset |
| Código |
49471 |
| Tipo |
Brazo con chapetón para regadera |
| Medida |
30 cm |
| Acabado |
Cromo |
| Línea |
Element |
| Origen |
Hecho en México |
Para que el cromo siga viéndose como el primer día, la receta es aburrida y funciona: agua con jabón neutro y trapo seco después de bañarse, sobre todo si en tu colonia el agua es dura. Lo que lo arruina son los limpiadores con ácido o con cloro y la fibra verde. Una vez que el cromo queda opaco y picado, no hay pulida que lo regrese.