Cuando la pieza es grande, el calor se le va. Le arrimas un cautín chico, esperas, esperas otro rato, y el estaño nomás no corre porque el cable se está llevando el calor hacia sus dos extremos.
Cuándo hacen falta 100 W
Este cautín tipo lápiz de 100 W está armado para trabajo rudo: cable grueso, terminales grandes, uniones donde hay mucho metal que calentar. Además trae dos temperaturas, así que no estás obligado a trabajar siempre a tope: te mueves en la baja y subes cuando la pieza empieza a chuparte el calor.
La regla es sencilla. Mientras más masa tenga lo que vas a soldar, más potencia necesitas para llegar rápido a la temperatura de trabajo. Y llegar rápido es lo que protege lo que está alrededor, porque el calor no alcanza a correrse por el cable ni a maltratar lo que está pegado a la unión.
En números
| Marca |
Truper |
| Código |
16795 |
| Tipo |
Cautín tipo lápiz |
| Potencia |
100 W |
| Temperaturas |
Dos |
Para qué no sirve: tarjetas electrónicas, componentes chicos, pistas delgadas. Ahí 100 W son demasiados y el daño es inmediato —se levanta la pista o se cocina el componente antes de que alcances a reaccionar—. Ese trabajo es de un cautín de baja potencia, de preferencia con temperatura regulable.