La perilla de una recámara avisa antes de rendirse, pero avisa bajito. Se va aflojando de a poco, empieza a costar un pelo más cada semana, y un día alguien se queda del otro lado de la puerta gritando que ya no abre. Reemplazarla antes de ese día cuesta lo mismo que después, con la diferencia de que después es con prisa y con público.
Cómo suena una perilla que ya cumplió
Las señales son casi siempre las mismas. El pomo da un pedazo de vuelta en falso antes de que el pestillo se mueva. Hay que jalar la puerta hacia uno para que entre o para que salga, cosa que al principio se hacía sin pensarlo y ahora ya es maniobra. El seguro se queda duro y hay que ayudarle con la uña para que regrese. Nada de eso se acomoda solo con el tiempo; va para el otro lado.
De Hermex, línea Basic y en presentación de blíster: esfera de mecanismo cilíndrico, función de recámara, acabado antiguo.
Datos de esta cerradura
| Marca |
Hermex |
| Código |
28052 |
| Tipo |
Cerradura de esfera, cilíndrica |
| Función |
Recámara |
| Acabado |
Antiguo |
| Presentación |
Blíster |
| Línea |
Basic |
| Origen |
Hecho en México |
Ya puesta, lo que más la castiga no es el uso diario: es el portazo. Ventana del cuarto abierta, corriente de aire y la puerta cerrándose sola de golpe tres veces en la tarde. Cada azotón le pega directo al pestillo. Un tope de hule en el piso y la costumbre de dejar la puerta trabada mientras ventilas el cuarto le ahorran maltrato a cualquier cerradura de esfera.