Una cerradura de doble cerrojo perdona menos al instalarla que una de un solo pasador, y ahí es donde se decide si vas a quedar contento con ella. Esta Hermex de sobreponer trae dos barras, viene en mano derecha y trabaja con llave tradicional.
Todo se juega en el marco
Las dos barras salen al mismo tiempo y las dos tienen que encontrar su lugar al mismo tiempo. Si el cuerpo queda apenas chueco, una entra limpia y la otra pega, y desde ese momento cada vuelta de llave se da a fuerza. Mal alineada, una de las dos nunca trabaja y acabas con una cerradura de doble cerrojo cerrando como una sencilla.
El orden que sí funciona
- Fija primero el cuerpo a la hoja, con la puerta abierta y sin apretar del todo.
- Cierra la puerta y saca las barras hasta que topen contra el marco.
- Marca justo ahí, con la barra tocando la madera. Ese es el punto real, no el que calculaste a ojo con la puerta abierta.
- Prepara el marco desde esa marca y prueba la llave con la puerta cerrada, varias veces, antes del apriete definitivo.
Especificaciones
| Dato |
Detalle |
| Marca |
Hermex |
| Código |
43482 |
| Tipo |
Cerradura de sobreponer |
| Cerrojo |
Doble, de 2 barras |
| Mano |
Derecha |
| Llave |
Tradicional |
| Origen |
Hecho en México |
Ya puesta, la regla de uso es una sola: no le ayudes con el hombro. Si tienes que empujar la puerta para que la llave dé vuelta, no es que la cerradura esté dura, es que algo quedó fuera de lugar. Eso se corrige aflojando y volviendo a alinear, nunca a fuerza de muñeca.