Estrenar casa trae una chamba que casi nadie pone en la lista: cambiar las cerraduras. No sabes cuántas copias siguen dando vueltas por ahí, y la solución no es desconfiar de nadie en particular, es cambiarlas y dejar de pensar en eso.
Antes de hacer el pedido, recorre las puertas
Con una libreta y sin prisa. Vas a ahorrarte el segundo viaje, que es el que de verdad cuesta:
- Cuáles piden llave por fuera de verdad y cuáles se resuelven con un pasador por dentro.
- La mano de cada una. En una casa rara vez abren todas para el mismo lado, y lo normal es acabar pidiendo unas derechas y otras izquierdas. Pedir seis iguales porque "son cerraduras" es el error clásico.
- Qué hay del lado de adentro de cada hoja: una manija, un tope, un mueble arrimado. Ahí es donde va a quedar el cuerpo.
- Cuáles usas todos los días y cuáles abres tres veces al año. No todas merecen el mismo gasto.
Esta cerradura de sobreponer es la de mano derecha, de la línea instala-fácil de Hermex, con llave tradicional y acabado cromado.
Datos
| Marca |
Hermex |
| Código |
43588 |
| Tipo |
Cerradura de sobreponer |
| Instalación |
Superficial, instala-fácil |
| Mano |
Derecha |
| Llave |
Tradicional |
| Acabado |
Cromado |
| Origen |
Hecho en México |
Un último apunte, más de sentido común que de cerrajería: cuando termines de cambiarlas todas, deja una llave con alguien de confianza fuera de tu casa. La cerradura nueva hace bien su trabajo y no distingue entre un extraño y tú a las once de la noche sin llaves en la bolsa.