Hay dos maneras de ponerle cerradura a una puerta: calarla por dentro o montarla por fuera. Calar pide caladora, formón, paciencia y una hoja con suficiente cuerpo para aguantar el hueco. Montar por fuera pide desarmador y buen trazo. Las dos son válidas; lo que decide no es la maña del que instala, es la puerta.
Esta es Hermex clásica, de sobreponer, con llave tetra, mano izquierda, presentada en caja.
Cuándo conviene sobreponer
- Puertas delgadas o de lámina, donde una de embutir se lleva media hoja.
- Puertas que ya traen barrenos de cerraduras anteriores y no aguantan otro corte.
- Rejas interiores, bodegas, cuartos de azotea: accesos donde quieres cerrar bien sin obra.
- Cuando no tienes herramienta de carpintería a la mano y la puerta tiene que quedar cerrando hoy.
El trabajo de instalación
El cuerpo va atornillado sobre la cara interior de la puerta y el cerradero al marco, alineado con el cerrojo. Ahí se juega casi todo el resultado: si el cerradero queda un poco arriba o un poco corrido, la puerta cierra "casi bien" el primer día y a las dos semanas ya hay que empujarla con la cadera para dar vuelta a la llave.
Datos de la cerradura
| Marca |
Hermex |
| Código |
43530 |
| Tipo |
Cerradura de sobreponer, clásica |
| Llave |
Tetra |
| Mano |
Izquierda |
| Presentación |
Caja |
| Origen |
Hecho en México |
Para escoger entre esta y una de embutir, mira la puerta antes que el estilo. Puerta delgada, hueca o ya castigada: sobreponer, sin discusión. Puerta maciza de acceso principal donde quieres que el herraje casi no se vea: embutir, y con alguien que sepa calar.