Un compresor de taller, no de cajuela
Ciento veinte litros de tanque en formato vertical. Esa es la primera decisión que ya viene tomada por ti: el tanque vertical se para sobre su base y libera el piso que uno acostado te quita, y en un taller donde cada metro cuadrado se pelea, eso vale tanto como el aire que entrega. Va contra la pared, no en medio del paso.
Es un compresor lubricado con transmisión por banda, de 4 HP y alimentación a 220 V. Cada uno de esos datos apunta al mismo perfil: taller mecánico, carpintería con varias herramientas neumáticas conectadas, hojalatería, línea de pintura. No es el compresor que traes en la camioneta para inflar llantas, y no pretende serlo.
Antes de decidirte, revisa la alimentación eléctrica de tu local: este equipo trabaja a 220 V. Si donde lo vas a instalar solo hay 127 V, vas a necesitar que un electricista prepare la línea correcta, y ese trabajo se hace antes de que llegue el compresor, no el día que lo quieres estrenar. Es la parte que más gente pasa por alto y la que retrasa el arranque una semana entera.
Datos del equipo
| Marca |
Truper |
| Código |
19358 |
| Tipo |
Compresor lubricado, transmisión por banda |
| Capacidad del tanque |
120 L |
| Potencia |
4 HP |
| Alimentación |
220 V |
| Formato |
Vertical |
| Origen |
Hecho en México |
Ya instalado, son dos rutinas y ninguna toma más de un minuto. La primera: al ser lubricado trabaja con aceite, así que el nivel se revisa con la misma disciplina con la que revisas el del carro. La segunda, la que más se olvida: drena el tanque al final de la jornada. El aire comprimido suelta agua, esa agua se junta en el fondo, y de ahí se va derechito por la manguera hasta tus herramientas y hasta lo que estés pintando.