Un fusible es el punto débil de la instalación, y lo es a propósito. Está puesto ahí para ser lo primero que se sacrifique cuando algo pasa, antes de que la corriente encuentre otro lugar por donde salirse. Este fusible de 30 A de Volteck viene reforzado y presentado en blíster.
El fusible no es el problema
Cuando un fusible se bota, hizo su trabajo. La tentación de todos, en ese momento, es reemplazarlo por uno de mayor capacidad para que "ya no esté fastidiando". Es exactamente lo que no se debe hacer. El valor del fusible no se escoge por gusto ni por lo que se consiga en el cajón: corresponde al circuito que protege. Poner uno más grande no elimina la falla, nada más le quita la alarma y deja que el problema siga creciendo por el cable.
La lógica al revés también aplica: uno de menor capacidad del que pide el circuito te va a dejar sin servicio cada rato sin que exista falla real. Ninguna de las dos improvisaciones sale barata.
Los 30 A de este modelo son un valor de instalación, no un número universal. Va donde el circuito lo pide, y esa información sale del diagrama o del equipo que estás protegiendo.
Ficha del producto
| Dato |
Detalle |
| Marca |
Volteck |
| Código |
FUS-30RB |
| Capacidad |
30 A |
| Tipo |
Reforzado |
| Presentación |
Blíster |
| Origen |
Hecho en México |
Y algo que conviene tener claro: cambiar el fusible no repara nada. Si se te bota una vez, fue un evento; si se te bota tres veces en un mes, la falla está aguas abajo y ahí es donde hay que buscar, no en la caja de repuestos.