Todo taller acaba teniendo un guante para lo sucio: el que agarras cuando hay que meter mano donde hay aceite, grasa o químico de limpieza. Este es de algodón recubierto de nitrilo, con puño de seguridad, de Truper.
El recubrimiento hace el trabajo
El nitrilo va por fuera y es lo que define para qué sirve el guante. Da agarre cuando la pieza viene aceitada, que es justo cuando una mano seca patina, y aguanta el contacto con químicos en lugar de empaparse como haría la tela sola. Debajo, la base de algodón es lo que permite traerlo puesto un rato largo sin que la mano se sienta acartonada.
En qué trabajos entra
- Mantenimiento y mecánica: cambiar una banda, revisar un motor, manejar refacciones que vienen aceitadas de origen.
- Limpieza pesada, donde el problema no es el peso sino con qué vas a terminar embarrado.
- Trabajo de plomería sucia: destapar, desarmar, sacar lo que nadie quiere tocar con la mano pelona.
Lo esencial
| Marca |
Truper |
| Código |
15245 |
| Material |
Algodón recubierto de nitrilo |
| Puño |
De seguridad |
| Uso |
Manejo de piezas aceitadas y contacto con químicos |
| Origen |
Hecho en México |
Y una raya que no se cruza: para soldar, este no. Todo lo que sea chispa, flama o metal caliente le toca a un guante de carnaza. Tener los dos en el taller y no confundirlos sale mucho más barato que curarse una mano.