Un estuche para toda la casa
Cien piezas entre brocas y puntas, en estuche de plástico. Está armado para resolver el problema más común de una casa: no saber si tienes la pieza, y descubrir que no la tienes un domingo a las seis de la tarde.
Que traiga brocas y puntas juntas es todo el punto. Casi cualquier trabajo doméstico son dos movimientos —hacer el agujero y meter el tornillo— y normalmente uno tiene resuelto nada más uno de los dos. Colgar un cuadro, armar un librero, fijar una repisa, poner una cortina, montar una televisión: se usan las dos mitades del estuche en la misma tarde.
Datos del estuche
| Dato |
Detalle |
| Marca |
Truper |
| Código |
100872 |
| Piezas |
100 |
| Contenido |
Brocas y puntas |
| Presentación |
Estuche de plástico |
| Herramienta |
Taladro |
| Origen |
Hecho en México |
La ventaja del estuche cerrado es que el juego viaja. Lo echas a la cajuela para ir a ayudarle a alguien y regresa contigo completo, en vez de quedar repartido entre tres cajones y el fondo de una cubeta.
Si con esto estás empezando la herramienta de tu casa, lo que conviene sumarle desde el primer día es un puñado de taquetes de las medidas que más vas a usar y un desarmador de mano. Hay tornillos que no ameritan sacar el taladro, y hay muros que no perdonan un tornillo sin taquete.