De una llave de empotrar solo se ve el maneral. Todo lo demás queda dentro del muro, atrás del azulejo, en el lugar al que ya nadie quiere volver una vez que el acabado está puesto. Por eso conviene resolverla bien de una vez.
Este juego de Foset trae dos llaves de empotrar roscables con manerales metálicos, de la línea Basic. Es la solución de siempre para regadera, lavadero, patio y esas tomas de servicio donde lo que se necesita es abrir, cerrar y que aguante el uso diario sin dramas.
Contenido y línea
| Marca |
Foset |
| Código |
49800 |
| Tipo |
Llaves de empotrar |
| Contenido |
Juego de 2 llaves |
| Conexión |
Roscable |
| Maneral |
Metálico |
| Línea |
Basic |
| Origen |
Hecho en México |
Como la conexión es roscada, lo primero es revisar cómo está rematada tu salida en el muro. Sella la rosca como se debe —cinta de teflón bien puesta, en el sentido en que entra la pieza, sin exagerar las vueltas— y prueba con agua antes de cerrar el muro. Un escurrimiento que aparece después del azulejo se paga carísimo, y no en material.
Al instalarlas, cuida que el cuerpo quede a plomo y a la profundidad correcta respecto al nivel final del acabado. Si queda muy hundido, el maneral no asienta; si queda salido, se ve el cuello y nunca se ve bien.
Y una de operación: si empieza a gotear, apretar el maneral hasta el tope no lo arregla, lo empeora. Ahí lo que pide es servicio, no fuerza de más.
El maneral metálico es el detalle que se agradece con el tiempo, porque es la pieza que se manosea mojada varias veces al día.