Una llave de empotrar se instala una sola vez y se queda dentro del muro. Todo lo que importa —la altura, que quede a plomo, que no gotee— se resuelve antes de que alguien pegue el primer azulejo encima.
Son dos llaves Foset de empotrar, soldables, de latón y con maneral acrílico.
El día que las sueldas
Soldable quiere decir que el cuerpo se une al tubo con soldadura y no con rosca: es la conexión que pide el cobre, con lija, fundente, soldadura y soplete. Si lo que sale de tu muro termina en rosca, esta no es la versión que te toca.
Tres cosas deciden si la soldadura corre o se te queda en el intento. La limpieza: lija por fuera el tubo y por dentro la campana hasta dejarlos brillando, y reparte el fundente parejo, porque sobre óxido o sobre grasa de los dedos no pega. El tubo seco: una gota de agua adentro se lleva el calor y la temperatura nunca sube a donde tiene que llegar. Y la flama: suelda con la llave abierta, no le sostengas el fuego al cuerpo más de lo necesario y déjala enfriar sola, sin trapo mojado para apurarla. Ten presente que el maneral es de acrílico, y el acrílico con el fuego directo no se lleva.
Lo esencial
| Marca |
Foset |
| Código |
49250 |
| Contenido |
2 llaves |
| Cuerpo |
Latón |
| Instalación |
De empotrar |
| Conexión |
Soldable |
| Maneral |
Acrílico |
| Origen |
Hecho en México |
Y una advertencia de para qué no sirve: esta no es la llave de una salida provisional. Empotrada y soldada significa que el día que haya que tocarla, el trabajo empieza rompiendo aplanado. Para una toma de jardín, para un punto que va a cambiar de lugar o para cualquier cosa que pienses desmontar algún día, busca una solución desmontable y deja las soldables para lo definitivo.