La tapa para el hueco que sobró
Toda remodelación deja al menos una caja sin usar. Se movió el mueble y el contacto quedó atrás, se quitó el timbre viejo, se cambió la posición del apagador y la caja anterior se quedó ahí, abierta, con los cables adentro y esperando a que alguien meta el dedo. Para eso existe la placa ciega: cierra el punto, deja el muro parejo y termina el trabajo.
Ésta es de la línea Italiana de Volteck, en negro. El negro cambia el criterio con el que se usa una tapa ciega: en lugar de tratar de desaparecer contra el muro, combina con instalaciones oscuras, con muros de acento y con el resto de la línea cuando ya la traes puesta en el cuarto.
Tabla de datos
| Marca |
Volteck |
| Línea |
Italiana |
| Código |
PPC-IN |
| Tipo |
Placa ciega |
| Color |
Negro |
| Origen |
Hecho en México |
El error que se ve en media ciudad: tapar la caja en desuso con cinta de aislar, con un pedazo de cartón o directamente pintarle encima. La cinta se despega con el calor, el cartón se cae y los cables quedan otra vez al aire, casi siempre a la altura de un niño. Y hay algo más: antes de poner la ciega, los conductores que queden dentro van rematados con sus conectores y bien acomodados en la caja. Tapar no es lo mismo que aislar, y la placa es el último paso, no el único.