Respirador N95 plegable, para polvos y partículas. La gracia de este formato es que se guarda plano: cabe doblado en la bolsa del pantalón, en el compartimento de la caja de herramientas o en la guantera, y ahí se queda hasta el día que lo necesitas.
Protección que cabe en el bolsillo
Suena a detalle menor, pero no lo es. El respirador que sirve es el que traes contigo. Un respirador rígido ocupa lugar, se aplasta en la mochila y termina abandonado en el taller justo el día que llegas a una casa a picar un muro. Este va doblado y se abre cuando lo ocupas.
Es protección N95 contra polvos y partículas: obra, lijado, corte, limpieza de lugares cerrados y con polvo acumulado. Para el que anda de servicio, brincando de un domicilio a otro, es el formato que tiene sentido.
Especificación
| Concepto |
Detalle |
| Marca |
Truper |
| Código |
14427 |
| Tipo |
Respirador N95 plegable |
| Protege contra |
Polvos y partículas |
| Categoría |
Protección respiratoria (EPP) |
| Origen |
Hecho en México |
El error que arruina cualquier respirador, este incluido: traerlo colgado del cuello o de la barbilla entre corte y corte. Cuando lo bajas, la parte de adentro se llena del mismo polvo que estabas evitando y al subirlo otra vez te lo pones directo en la cara. O se usa puesto todo el tiempo que dure el trabajo, o mejor guárdalo. Y si traes barba de tres días, ya no hay sello posible por más que aprietes las ligas: el vello levanta el borde y el aire entra por ahí.