El polvo del yeso, la niebla de la pintura y el vapor de un solvente no avisan. Se sienten al tercer día, cuando ya traes la garganta rasposa y una tos que no se quita. La protección respiratoria es de lo más barato del equipo de seguridad y de lo que más se salta.
Este es un respirador Pretul para un cartucho. Viene sin cartucho: el cuerpo es lo que se ajusta a la cara y sostiene el filtro, y el filtro se escoge aparte, según lo que vayas a respirar.
Cómo se usa bien
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El sello lo es todo. Si el aire entra por las orillas, el filtro está de adorno. No importa cuál le pongas.
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Barba y sello no se llevan. Dos días sin rasurar y la pieza deja de asentar contra la piel.
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Comprueba el ajuste. Tapa la entrada con la mano, inhala y ve si el respirador se pega solo a la cara. Si sientes aire colándose por un lado, corrígelo antes de empezar, no a media chamba.
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Guárdalo limpio y seco, no colgado del clavo donde le cae todo el polvo del taller.
Datos del respirador
| Marca |
Pretul |
| Código |
23390 |
| Tipo |
Respirador para un cartucho |
| Contenido |
Se vende sin cartucho |
| Categoría |
EPP · protección respiratoria |
| Origen |
Hecho en México |
Lo que sí tienes que llevarte junto con él es el cartucho, y ahí no hay atajo. El que sirve para polvos y partículas no es el mismo que para vapores orgánicos de pintura o solvente. Ponerse el equivocado te da exactamente la misma protección que no ponerse nada, con el agravante de que te sientes cubierto. Define primero qué vas a respirar durante la jornada y de ahí sale cuál filtro va montado.