Para qué se usa
El amarre es la parte de la chamba que nadie presume y que se nota cuando falla. Para eso está este rollo de alambre galvanizado calibre 16 de Fiero: sujetar, atar, dejar quieto lo que todavía no está fijo. Sostener un tubo en su lugar mientras llega el soporte definitivo, cerrar una bolsa de escombro, amarrar dos piezas mientras seca el pegamento, colgar una lámpara de trabajo donde no hay de dónde. En construcción, en plomería, en pintura y en el arreglo del sábado en casa, el alambre de amarre siempre encuentra en qué meterse.
Galvanizado quiere decir recubierto de zinc. En la práctica es el alambre que la gente pide cuando el amarre no va a quedar tapado por un acabado. Viene en rollo de 30 g en bolsa: tamaño de caja de herramienta, no de almacén.
Tres cosas que ayudan al torcer
- Corta más de lo que crees que necesitas. Entre torcer las puntas y acomodar, siempre se va un tramo.
- Cierra el amarre con pinzas, girando parejo desde las dos puntas. A puro dedo queda flojo y se abre al primer jalón.
- Mete la punta torcida hacia adentro. Un alambre con la cola parada es un rasguño esperando su turno.
Detalles
| Dato |
Valor |
| Marca |
Fiero |
| Código |
45117 |
| Calibre |
16 |
| Acabado |
Galvanizado |
| Presentación |
Rollo de 30 g en bolsa |
| Origen |
Hecho en México |
Si andas dudando del calibre, acuérdate de cómo va la numeración del alambre: entre más alto el número, más delgado. El 16 queda del lado gruesito, todavía se tuerce con la mano pero no se troza de a gratis; los números más altos se doblan y se cortan con mucho menos esfuerzo, y ahí conviene irse cuando el amarre es de cosas ligeras y se necesita más vuelta que fuerza.