Cuando el piloto no se queda prendido
La escena la conoce cualquiera que haya batallado con un calentador: prendes el piloto, sostienes la perilla, todo bien, la flama ahí. Sueltas y se apaga. Lo intentas seis veces con el mismo resultado y acabas hablándole al aparato. Casi siempre el responsable es el termocople.
Qué hace la pieza: su punta vive dentro de la flama del piloto y con ese calor genera la pequeña corriente que mantiene abierta la válvula de gas. Cuando la punta se gasta, se ensucia o se corroe, esa señal cae; la válvula lo entiende como "aquí no hay flama" y corta el gas. No es una falla del calentador, es una seguridad haciendo exactamente lo que debe.
Este termocople Foset es roscable y mide 60 cm. Se atornilla en su lugar, sin soldadura de por medio, y es de las reparaciones que sí se pueden hacer en casa con calma. Lo primero, antes de tocar nada: cierra el paso de gas. Lo segundo: deja que el equipo se enfríe, porque esa zona guarda calor más de lo que uno cree.
Ten a la mano la llave del tamaño de esa tuerca y una lija fina o un cepillo de alambre para limpiar la boquilla del piloto mientras está desarmado. Estar a medio trabajo y tener que salir por herramienta, con el gas cerrado y la casa esperando agua caliente, es un deporte que ya practicamos todos suficiente.
Datos de la pieza
| Dato |
Detalle |
| Marca |
Foset |
| Código |
49210 |
| Medida |
60 cm |
| Conexión |
Roscable |
| Origen |
Hecho en México |