Agarrar una hoja de vidrio por los cantos es la manera más rápida de perder el vidrio, el dedo, o los dos. La superficie no ofrece dónde sujetarse, y ahí es donde una ventosa cambia el trabajo: te da un asa donde no había nada.
En qué la vas a ocupar
- Mover, girar y asentar hojas de vidrio o espejos.
- Levantar loseta o azulejo suelto sin romper la pieza de junto.
- Colocar cristales en marco o en cancelería, guiando con las dos manos.
- Sacar tapas y placas lisas que no tienen agarradera.
Las dos copas de succión reparten el agarre en dos puntos en lugar de uno. Eso da control sobre el giro de la pieza: con un solo punto, el vidrio se te bandea; con dos, la mandas a donde quieres.
Características
| Herramienta |
Ventosa para vidrio |
| Copas de succión |
2 |
| Material |
Plástico |
| Marca |
Pretul |
| Código |
23051 |
| Origen |
Hecho en México |
Regla de seguridad que no se negocia: la ventosa es una ayuda de manejo, no un punto de anclaje. Nunca te pares debajo de la pieza que estás moviendo, nunca cuelgues nada de ella y nunca la uses como sujeción de vida. Se suelta sin avisar.
El mantenimiento es de un minuto y es lo que decide si agarra o no: limpia las copas y limpia la superficie antes de pegarla. Polvo, arenilla, grasa de las manos o una gota de silicón vieja rompen el sello, y una ventosa que no sella no avisa, simplemente no agarra. Guárdala en un lugar donde nada quede recargado encima de las copas.